29/12/13

DESAFIO POSIBLE: PLUMA-CERRO LOS HUERTOS





Todo esto empieza cuando hace muchos años oí hablar de la canal de la Pluma. Reconozco que no tenía ni idea de donde estaba, en Gredos, ¿no?
Que sorpresa! el comienzo estaba pegando a la Laguna Grande. Es muy curioso, la canal la hemos visto todos desde los Barrerones, tantas veces como hemos ido a la Laguna, al igual que el Cerro de los Huertos. Sí, ese macizo que parece estar en medio de la vista general del circo. Uno tiene en su retina la imagen del macizo, e intentamos quitarlo para ver a los grandes del circo de Gredos.


Chefi y un servidor, salimos de la plataforma a las ocho y cuarto, luna hermosa en el cenit, el termómetro marcando sólo seis bajo cero y ni una sola nube.
¡Menuda salidita! Ni gota de nieve, solo hielo, pero ¿cómo nos vamos a poner ya los crampones? Evitándolo, para no resbalarnos, pronto llegamos a Prado Pozas. Con el solete en la espalda ya se veía el día de otra forma…
En esta ocasión cargábamos con material nuevo en nuestra ruta, una cámara de video y material de escalada… ¡qué mochilas!.


La camarita en cuestión se acopla al pecho con un ligero arnés. Va mejor que en un casco porque las vibraciones y giros son menores y da una idea mucho más real que las fotos. Una gozada, sobre todo para que los que no van disfruten de la ruta.

Pronto nos ponemos en la fuente, antes de los Barrerones, desde donde vemos la primera parte de la ruta. La canal nos queda de frente y el Cerro de los Huertos un poco a su derecha. 



Bajamos casi hasta la Laguna Grande, y en el cartel que indica “Cinco Lagunas”, nos vamos a la derecha. Cruzamos un brazo helado de la laguna y, por mojones de un camino ya sin huellas pero bien marcado, llegamos hasta un abanico de material suelto que cae de la Canal de la Pluma.


Es el momento de la verdad, en el que sientes que a eso vienes. 
La pendiente se hace ahora más fuerte. El terreno estaba muy incómodo, pues la poca nieve que había, era casi hielo y pisar sólo rocas era difícil.
Nos pusimos los crampones, guardamos los bastones y sacamos los piolets.



Algún paso estaba delicado y las manos eran necesarias. El hielo era cristalino y poco fiable.


La canal, no muy larga, se nos hizo un poco pesada por las condiciones. ¡Ánimo! ya queda menos.



Al final llegamos a un hombro del Cerro de Huertos con unas vistas impresionantes del circo. Se sale a una explanada que queda enfrente de Los Tres Hermanitos y el Perro que Fuma. ¡Yo nunca le he visto fumar! ;)



Tomamos un poco chocolate e hicimos unas fotos. Pensamos si tirarnos de frente para bajar por otra canal, la de los Geógrafos, aunque la dejamos para otra ocasión porque tardamos un poco más de lo esperado en la canal de la Pluma.  Decidimos tirar hacía el Cerro de los Huertos. Nos quitamos  los crampones pues casi no había nieve.


  


Dejas la cuerda a la izquierda y sin alejarte mucho de ella vas ascendiendo,
Los mojones hacen su función y poco a poco fuimos encontrando la nieve que buscábamos, ¡qué gozada!


Aquí se ve a Chefi llegando a un rellano antes del Cerro, con la Laguna helada de fondo.
Los mojones te llevan, sin darte cuenta, hasta una portilla en la que crees tocer el cielo y lo que ves….te hace volar.


Al llegar a la portilla el lugar desconcierta un poco. Tardamos en situarnos, tienes a la izquierda el Cerro de los Huertos.


Tiene aspecto duro y se ve una cuerda poco recomendable.
A la derecha un cerrito fácil al que se asciende sin ningún esfuerzo y con unas vistas muy buenas. ¿Lo mejor? otra portilla pegando al Cerro de los Huertos con salida al sur.






A la derecha de esta portilla, el Cuchillar de los Huertos; detrás queda el Almeal de Pablo y aún más a la derecha, en otro plano, la Galana.


Decidimos ir hasta la otra portilla para bajar por la canal hasta la Laguna.
A nuestra derecha y sin perder altura, vemos el final del Gargantón.
En la portilla vemos un corredor que parece calir a la cima del Cerro de los Huertos aunque, como vamos pillados de tiempo, lo dejamos para otra ocasión. 
Allí comimos sardinas, chori, salchi, queso con membrillo y, cómo no, nuestro ya tradicional vinito. ¡Cómo lo disfrutamos!





La bajada por la canal con ninguna nieve y algo de hielo fué lenta y, sobre todo, bastante larga. 


Tuvimos un tramo un poco comprometido por lo que hicimos un par de rapeles y una destrepada al final de la canal.  

De allí, tomamos la senda que viene del Ameal y llegamos otra vez a la laguna por el refugio del Eola. Desde ahí continuamos bordeando la Laguna.

Cuando el cielo cambia y el día se torna, miramos atrás viendo la canal y el cerro, ahora ya más claros. Volveremos a intentarlo… 
Ya en los Barrerones, donde ya no veíamos nada, sacamos el frontal de Chefi, ¡lo tenía encendido dentro de la mochila! Nos ayudo a llegar hasta la plataforma, ya muy cansados. La ruta es muy larga, de ida y vuelta hasta la laguna y circular luego. El desnivel acumulado es serio y la vuelta a la plataforma se hizo dura.
Llegamos a las ocho y cuarto de la noche, justo a la misma hora que salimos. Doce horitas con pocas paradas. Quizá, si las condiciones fueran mejores, se podría tardar un poco menos. 
Nos van las palizas y ya no estamos tan jóvenes…

Espero que le sirva a alguien a animarse ya que nosotros disfrutamos  mucho. 

                                                        Rafael Garcia
                                                            Ceferino Martin












canal de la pluma from abrojoss on Vimeo.
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