15/3/13

II Paseio BTT Nos trilhos da Amendoeira la cronica


la ruta corta:
Bueno, pues después de madrugar bastante (6:45h en parking de Salas Bajas) hacemos un viaje de unas 2:30h más o menos hasta Figueira. Con el cambio de hora nos da tiempo de sobra para pagar la inscripción (5€), cambiarnos, prepararnos y dar unas primeras vueltas por las calles del pueblo. De principio decir que para los Abrojos nos habían preparado una mesa exclusiva para recoger el dorsal, y nos facilitaron vestuarios en el Pavilhão dos Desportos (Pabellón de Deportes) que estaba nuevecito, por cierto. Empezábamos a ver que la Organización estaba muy volcada en la prueba y se veía que tenía todo controlado.







Una vez más, los Abrojos se embarcan en esta aventura que organizan nuestros  vecinos portugueses de Figueira de Castelo Rodrigo, dentro de la celebración de la Festa da Amendoeira em Flor (almendros en flor).
Para este año se tienen preparados dos recorridos, uno corto de 55km y otro más largo de 75km. Como viene siendo habitual, se organizan desde el foro las inscripciones y el transporte de ciclistas en autocar y de bicicletas en furgoneta.
La previsión de tiempo para este día era mala, muy mala, se pronosticaba lluvia y fuerte viento, pero de momento, solo el viento había hecho acto de presencia. El cielo de momento estaba lleno de nubes y claros, eso si, a lo lejos se veían nubes muy amenazadoras. La salida se realiza desde la entrada principal del Pabellón, donde tenían preparado un gran arco inchable para tal evento, y después de dos avisos de bocina, empezamos la ruta.
Como la ruta empieza directamente subiendo, la organización nos da una vuelta por las calles aledañas al pabellón para empezar a rodar un poquito, pero ensegida cogemos calle arriba por carretera bien asfaltada para salir del pueblo. Llegamos a un cruce y continuamos por carretera con el objetivo de subir, siempre por carretera, hasta el alto de un monte donde hay una ermita y unas grandes antenas, que a veces se veían y a veces no, ya que las tapaban las nubes que pasaban rápidas por el azote del viento. Esta subida se hace bien, pese a que no para de picar,  disfrutamos de varios tramos en los que el abrigo de los altos pinos y eucaliptos nos parapetan del viento. Cuando coronamos el monte, nos esperaba el primer control donde nos visan el dorsal y abandonamos la carretera para coger un camino de descenso, inclinado y bastante blando, en el que había que negociar varias curvas con mucho tacto. Después, un tramo más bien recto y cruzamos la carretera por la que subimos antes hasta la ermita. Continuamos camino, embarrado, con ramas y piedra suelta, y subimos otro poco más. Disfrutamos de las bonitas vistas que nos brinda la altura adquirida y que en ese momento abrió un poco el cielo ¡una gozada!. Seguido hacemos otra bajada fuerte, técnica y con bastantes piedras sueltas, y según vamos bajando vemos que tenemos otra subida prácticamente simétrica a la bajada. Subimos y otra bajada fuerte, como la anterior pero más prolongada y peligrosa. Este sube y baja era debido a que íbamos “cresteando” por la cima de la montaña.
Después de unos tramos más entre pequeños pueblos, vamos salvando caminos muy encharcados, con los primeros vadeos, pero disfrutando, eso si, y llegamos al primer avituallamiento. La Organización nos tenía preparado algo sencillo pero contundente; bocadillos, barritas energéticas, frutas variadas, mermelada, agua, cerveza y algunas cosas más. Así serian el resto de los avituallamientos.Después de recuperar fuerzas, continuamos como en lo que llevamos de ruta, por caminos embarrados y a veces secos, pero también vadeamos algún rio que otro. Este tramos es mas llano y lo hacemos con cierta alegría. Llegamos a otro pueblo donde se bifurcan la ruta corta y la ruta larga. Nosotros decidimos hacer la corta, no sin antes pasar por el puesto de control donde nos esperaba la Organización con un taller móvil donde nos dieron un rápido lavado a las bicis y nos las engrasaron.  Otro detalle más de esta marcha.
Continuamos por caminos llanos y algo más secos, pero empezamos a perder altura. Tanto que iniciamos otra bajada fuerte por la falda de una montaña, y mientras descendíamos, pudimos ver como al otro lado del valle, otros participantes en la marcha empujaban su bici para subir por un camino con bastante piedra. Visto esto, nos fuimos preparando mentalmente, pero se ve que no fue suficiente, ya que al llegar a la subida, poco pudimos subir montados en nuestras bicis  ¡era una subida con mucha inclinación y mucha piedra suelta! A estas alturas era impensable luchar contra ella, por lo tanto, echamos pie a tierra y a empujar.  La subida se hizo larga, pero es que lo era por  tener esa inclinación, solo mirando para abajo nos dábamos cuenta que era impracticable hasta para bajarla. Una vez superada, descansamos arriba, y al momento se puso a llover. Continuamos camino y vamos descendiendo hasta llegar a una trialera que a causa de la lluvia y lo resbaladizo de las rocas, nos vimos obligados a bajar de nuestras bicis para sortearla. Pasamos por un puente de piedra para cruzar un rio y seguimos haciendo kilómetros y recuperando altura hasta llegar al segundo avituallamiento. Esperamos a los compañeros y más de lo mismo, comer y beber para recuperar, que a estas alturas de la marcha ya se iba notando el bajón por el esfuerzo. Seguimos con una subida no muy fuerte pero que cargaba bastante, y de repente se pone a granizar. Nos protegemos bien pero la cara y las orejas duelen de tanta pedrea. Después de un rato de subida, continuamos con un “sube y baja” leve, pero que tras el granizo y la lluvia de después y el frio que tenemos en el cuerpo, nos parece matador. Amaina la lluvia y llegamos a otro pueblo, ya desde aquí se vislumbra que estamos de vuelta, y después de descansar unos minutos continuamos.
FotografíaYa solo quedan unos 10 kilómetros pero con viento de cara y terreno bastante embarrado, además de la amenaza de lluvia que venía tras nosotros.
Y llegamos a Castelo Rodrigo. Por fin, con mucho barro encima, pero contentos. Al lado del Pabellón Municipal estaban las Piscinas Climatizadas, obra bastante nueva también, donde la Organización había habilitado una manguera para lavar las bicis y los vestuarios para poder ducharnos y cambiarnos de ropa, con su agua caliente y suelo radiante, cosa que nos vino muy bien para entrar en calor.
Y una vez guardadas las bicis, nos dirigimos a un restaurante próximo que la Organización había pactado para darnos de comer.  Una sopa contundente de primero y unas alubias con arroz blanco de segundo, todo regado con agua y vino casero. Comida muy tradicional, pero que en nuestra mesa no sobró nada. Un poco de fruta y un cafetito portugués, muy bueno por cierto, y con esto dimos por terminada la comida.
Y cuando todos los abrojos terminaron de llegar a meta y hubieron comido, nos subimos al autocar y para casa.
La marcha es muy recomendable, bonita y polivalente, más si cabe en el día de hoy por tener sol, nubes, niebla, lluvia, granizo, etc. Con buen tiempo seguro que disfrutamos más del paisaje, pero esto es lo que hay. Espero que los Abrojos la hagamos más años.
Para la Organización un 10, yo creo que no se podía hacer mejor en un día tan complicado para ellos, y destacar que en todo momento estaban atentos a los ciclistas para lo que se necesitase.
La única nota decepcionante del día y comentada entre varios Abrojos, fue la de ver que muchos participantes tienen poco respeto por la Naturaleza dejando tirado a lo largo de la ruta botellas de agua vacías, envoltorios de las barritas energéticas, plásticos, etc. En fin, es cuestión de educación.



La Cronica de la larga o casi....

Otro año más, al igual que el año pasado y gracias al buen sabor de boca que nos dejó la ruta, asistimos a “II Paseio en Figeira de Castello Rodrigo”. A sí pues, después de un tiempo de preparativos, al final alrededor de cuarenta bikers salimos de Salamanca entre Abrojos, algunos Helmantibikes y amigos de Vitigudino.
Llegó el día marcado y partimos de la capital charra sobre las siete de la mañana. Después de un par de horas de viaje, llegamos a Figueira. Preparamos nuestras bicis  mientras el ambiente iba aumentando. La salida y llegada de la ruta fue en un lugar diferente al año pasado, en unas instalaciones nuevas de primera categoria y buena organizacion a la hora de repartir los dorsales que siempre son detalles que muchas veces se descuidan pero que se agradecen asi que hasta este momento todo perfecto.
Comienza la marcha, al igual que el año pasado empieza subiendo un puerto por carretera que sin ser rampas excesivamente duras, si era persistente para hacer romper y dividir la marcha de 200 bikers en pequeños grupitos. Una vez arriba, bajada vertiginosa, de las que disfrutas bajando curva tras curva, a izquierda y derecha sin parar, además, el camino estaba roto y con piedras sueltas y no podías dejar de prestar atención y no relajarse.
Continuamos bajando por un nuevo camino distinto al del año pasado, nos ahorrábamos algún cortafuego imposible. Pero que no se lleve a un engaño el lector, que pronto comenzaba a picar hacia arriba. Estábamos en un pinar y la verdad que la organización acertó con este cambio.
Como digo, el camino rápido comenzó a picar para arriba para enlazar con la senda que transcurrimos el año pasado, lo que significaba que nos toparíamos con cuestas asi que no quedaba más remedio que meter el platín y paciencia. Cuando llegamos arriba, no podemos no dejar mirar a nuestro alrededor, ante nosotros se abría un paisaje espectacular de toda la zona circundante. Para bajar un cortafuegos de impresión, fuerte pendiente y mucha velocidad. Hay que tener mucho tiento con la bici y al final se dispara la adrenalina. Luego vendría el barro, piedras, camino roto y un sube y baja que castigaba a las piernas. Así llegamos al primer avituallamiento.
Que decir de los avituallamientos: bocatas, mermeladas, fruta y agua y todo en abundancia, desde luego era imposible no parar y reabastecerse. Estaríamos unos 10 min. hasta que salimos. Nos adentramos en una zona con mucho arbusto, zonas graníticas, barro y agua, mucha agua. Pronto llegamos a donde se bifurcaba la ruta, la grupeta con la que iba tiramos por la larga cuando poco a poco comienzan a caer las primeras gotas de agua que se convirtió en un verdadero diluvio aunque paró prono afortunadamente para dar paso al sol. Verdaderamente el tiempo estaba loco.
Vamos bajando poco a poco llegando a una zona de callejas con muchos bolos graníticos que eran verdaderas pistas de patinaje y que había que pasar con cuidado, a parte de los escalones que eran prácticamente imposibles pasarlos montados. Así, llegamos a un riachuelo, yo pensaba que no iba a cubrir tanto y me metí pensando que no llegaría más allá de los tobillos pero craso error, el nivel llegó hasta la cintura e intenté salir como bien pude entre las risas y el jolgorio de los allí presentes. No pasaba nada, afortunadamente el sol secó rápidamente el cullote. Tengo que dar las gracias a Rabelisqui que me prestó unos guantes ya que los míos se mojaron.
Vamos avanzando poco a poco, yo voy con Iban y con Luyma haciendo camino llegando a una zona verdaderamente bonita con árboles frutales y cruzando pueblos muy bellos. Un pequeño inciso que hago sobre estos pueblos, desconozco su nombre pero me encantaron, calles empinadas y con un adoquinado saltarín, casas hechas con piedras y con escudos nobiliarios en los dinteles e iglesias con encanto, daba la sensación de adentrarse en plena edad media.
Estamos ya en un tramo muy duro, no dejábamos de ascender y coger altura, mucho platín y mucha paciencia, no quedaba otra. No sé cuántos kilómetros estaríamos subiendo pero llegó un punto que ya ibas por mera inercia, yo la verdad, ya tenía ganas de llegar al segundo avituallamiento. En esto que de repente  se acaba la cuesta arriba y tenemos ante nosotros una bajada verdaderamente bonita. Bajada limpia, con alguna curva que hacían poner los frenos en pleno rendimiento. Descendíamos por unos bancales que sin duda te dabas cuenta de la capacidad de transformar el paisaje que tiene el ser humano, en este caso para bien, el contraste entre el verde de la naturaleza era brutal comparado con el marrón de las terrazas de cultivo.
Abajo teníamos el segundo avituallamiento, estaríamos unos 15 minutos aproximadamente cuando nos ponemos en marcha. Lo primero que nos esperaba era el paso de un antiguo puente ferroviario y luego una ascensión larga pero afortunadamente el camino estaba bien, con algo de barro quizá. Es en ese momento cuando noto que mi bici no iba bien, iba detrás de Iban pero  tengo que aminorar la marcha. Pensaba que era porque estaba sin engrasar pero no tenía aceite asi que paro y veo que Miguel Ribeiro venía por atrás con fortuna de que él si tiene aceite y puedo engrasar la cadena. No pasaron ni 50 metros cuando súbitamente no puedo dar más pedales, me bajo y veo con impotencia que había roto la patilla del cambio. Ahí se acabó la marcha para mí.
Estaríamos parados un par de minutos cuando vemos llegar a Jesús Bizarricas y a Alberto Madruga. Bizarricas tenía también problemas en su bicicleta y se iba a parar en el siguiente puesto. Gracias a la ayuda de los tres, me hacen un apaño en la bici y puedo seguir hasta un puesto de bomberos donde Jesús y yo nos paramos y vemos como se alejan Miguel y Alberto. Allí Jesús y yo esperaríamos al coche escoba que nos cargara las bicis y cuando llegó nos llevaron a Castelo Rodrigo donde esperariamos a todos los demás.
Quería agradecer desde esta ventana que se me ofrece, la hospitalidad de nuestros amigos lusos, gente que siempre estuvo muy atenta para que sólo nos preocupáramos en montar en bici. Instalaciones muy buenas, duchas calientes, buena comida, en fin no se puede poner ni un solo pero y todo por un módico precio que en estos tiempos que corren de economías ajustadas y cinturones apretados no se puede dejar por alto. Ruta cien por cien recomendable dura. Yo y casi seguro que todos los que estuvimos repetiremos.
¡Gracias!




El video de la corta:



II Paseio BTT Nos trilhos da Amendoeira abrojos from abrojoss on Vimeo.
el video de la larga
RUTA AL OTRO LADO por GAVILANSALAMANCA