20/2/11

Integral Sierra de Bejar

Nuestra ruta es un nuevo desafío, pero no extremo.
Para esta ruta utilizamos dos coches, iremos primero a dejar uno a  la pista que sale desde La Dehesa de Candelario, donde llegaremos por la tarde y desde allí, ya todos en el otro coche, pasando otra vez por Candelario vamos a la plataforma.

Partimos de la Plataforma del Travieso, a la que se llega desde el precioso pueblo de Candelario, al sur de Béjar, en la provincia de Salamanca.
Al partir de aquí ganamos mucha altura, con lo que la ruta de hoy tiene un gran recorrido pero no tenemos que hacer frente a un gran desnivel al comienzo de la ruta, como es habitual, lo digo para todos aquellos que no les va lo de sufrir.

Comenzamos la ruta entre escobas y granito en “dirección sur”, realmente no paramos nunca de tener la misma dirección puesto que es un constante zigzag con infinidad de caminos que se cruzan unos con otros, imagino que dependiendo de si asciendes o desciendes, en conclusión, escoged el vuestro. A montón de caminos, montón de hitos.
La vedad es que el comienzo de la ruta solo se trata de alcanzar el Calvitero, para lo que hay que ir girando hacia la derecha conforme vallamos llegando a la cuerda, que por cierto, no es una cuerda como cualquiera que valla al monte pudiera pensar, no señor!
Es la cuerda menos definida y más llana que yo he visto. 
En el Calvitero (unos 2.400 mts.) hay una placa de una virgen y un curioso buzón, utilizarlo es gratis. 
En los mapas esto no es el Calvitero, pero me van perdonar porque lo es para todo con el que hablé del tema, los mapas tampoco se ponen de acuerdo en la cota pero esto es menos gracioso. Desde aquí vemos de frente la Cuerda de la Ceja, que en este caso es una cuerda como dios manda y la Ceja es la cumbre más alta de la provincia de Salamanca. 
Pues si la tenemos a la vista ¿que tal si vamos a ella?

Después de una parada con “cacho” en el buzón y por la cuerda en dirección suroeste llegamos a una portilla, en la que se suele acumular la nieve, que es el comienzo de la Garganta del Trampal pero esto lo dejamos para otro día..
Vamos siguiendo la cresta, buen repecho, de la Ceja hasta su cima (2.423 mts.)


Perdemos altura ahora, vemos a nuestra derecha Hoyamoros y a la izquierda, Hoyo Malillo que como os podéis imaginar el nombre ya lo dice todo. Mas adelante tenemos un pasito delicado pero sin ninguna dificultad que se llama el paso del diablo que está
“equipado” con unos cables de acero forrados de plástico por si te quieres agarrar a ellos. No tiene ninguna complicación pero hay que ayudarse de las manos para destrepar. 
Al final llegamos al Torreón , vértice del Instituto Nacional Geográfico, que está encima de construcción de piedra cuadrada con escalera de la que es muy fácil caerse, aquí también hay confusión de nomenclatura. Lo que está claro es que aquí hay que sentarse  y dejar que tus ojos se extiendan porque hay mucho y largo que ver. Estamos en el encuentro de tres provincias, en el de dos mesetas, apreciad pueblos, embalses,...

Y llegamos a la mejor de la ruta y de la sierra de Béjar, que me perdonen los Covatillanos que es sin duda, HOYAMOROS.

Vamos perdiendo altura en dirección este a la vez que giramos para sin peder el impulso, afrontamos la última subida del día antes de llegar a los Hermanitos, que son dos y con una canal entre ellos impresionante de la que daremos cuenta no tardando...
 Con un pequeño esfuerzo nos ponemos en los Hermanitos, también con un buzón el más alto, tipo cohete muy chulo. 

Desde aquí, ya todo es bajar por la cuerda dirección noroeste, a la derecha un vallecito
por donde discurre el Arroyo Cuerpo de Hombre. Al principio con una gran pendiente de bajada y luego se va suavizando a medida que vamos avanzando por la cuerda con un sederito bien definido. Cuando tenemos a nuestra derecha,  abajo, unos meandros de libro sobre la praderita es el momento de dejar la cuerda y tirarse al río. Si hay suerte y si no provocarla, se pasa por un refugio que pude venir muy bien para el que quiera hacer la ruta en sentido inverso y le venga bien pasar aquí la noche.

Una vez pasado el refugio descendemos un poco más y llegamos al Cuerpo de Hombre.
Si nos fijamos un poco veremos que al tener tan poco descenso el agua da un montón de vueltas antes de volver a descender dando lugar a estas curiosas formas. Justo al final de este remanso es por donde mas fácil es pasar el arroyo.

Seguimos en esa dirección y aunque se pierde un poco el camino, no perdemos altura y vemos al final un camino ya mucho mas marcado entre viejas escobas que nos gira sin darnos a la izquierda dirección noroeste otra vez, colocándonos en una cuerda curiosa puesto que no es terreno firme sino que es un montón de material depositado. Estamos caminando por encima de una morrena lateral. Pasamos por un bloque grande de granito
Partido al medio por un rayo que se llama “El Cascanueces”.Ahora tenemos el fondo de valle a nuestra izquierda y podemos ver la otra morrena al otro lado.

Continuamos ahora por una especie de cortafuegos hasta adentrarnos en un bosque de pino blanco en el que hay un entramado forestal por las que descendemos hasta la Dehesa de Candelario donde dejamos el coche por la mañana.

Ruta de no mucho ascenso y  largo, pero precioso recorrido. 
                                                                                                                                                CHINO.


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